Para un líder corporativo o un individuo de alto perfil en el Valle de Punilla, verse involucrado directa o indirectamente en una imputación de homicidio agravado representa el mayor riesgo legal existente en la República Argentina. Recibir una imputación penal de esta magnitud altera por completo su vida, ya que el Estado despliega todo su aparato punitivo con un único objetivo: imponer la pena de prisión o reclusión perpetua. El desconocimiento del expediente, los plazos procesales y las posibles condenas generan una carga emocional profunda que puede afectar su reputación, su patrimonio y su futuro de manera irreversible.
El Artículo 80 del Código Penal de la Nación establece circunstancias específicas que transforman un homicidio simple en un hecho agravado, elevando la sanción a la máxima pena posible.
Supuestos críticos de agravamiento (Art. 80 CPN)
La fiscalía intentará encuadrar el hecho en alguna de estas figuras para asegurar que usted no vuelva a recuperar su libertad ambulatoria:
- Femicidio (Inciso 11): Aplica cuando un hombre mata a una mujer mediando violencia de género. En contextos de divorcios de alto patrimonio extremadamente conflictivos, el Ministerio Público Fiscal puede intentar forzar esta calificación ante tragedias o incidentes fatales, asumiendo automáticamente un contexto de dominación.
- Alevosía (Inciso 2): Se configura cuando el autor actúa sobre seguro, aprovechando el estado de indefensión de la víctima y sin correr ningún riesgo personal.
- Precio o promesa remuneratoria (Inciso 3): Conocido comúnmente como sicariato. En el ámbito empresarial, esta figura representa un riesgo corporativo extremo. Si un contratista o responsable de seguridad comete un homicidio durante un conflicto territorial (por ejemplo, en un desarrollo inmobiliario), la justicia puede intentar imputar a la cúpula directiva como “autores intelectuales” que financiaron u ordenaron el hecho.
Estrategia de litigación y cambio de calificación
Frente a un tribunal que debate una condena a prisión perpetua, improvisar o contar con una defensa pasiva conduce, inevitablemente, a una sentencia condenatoria. Los juicios se ganan con estrategia, elocuencia y control absoluto del derecho procesal.
En Altamirano Diale Abogados Penalistas, poseemos amplia experiencia en los tribunales orales de Carlos Paz, Cosquín y Córdoba Capital. Analizamos cada detalle del expediente para encontrar fisuras en la imputación y desarrollamos una teoría del caso robusta. Nuestro firme propósito en el debate oral es destruir la certeza probatoria que requiere una condena.
A través del contraexamen (cross-examination), ejecutamos interrogatorios incisivos para evidenciar contradicciones y exponer la falta de credibilidad de los testigos de cargo. Si existen elementos de culpabilidad, nuestra pericia litigante se enfoca en lograr cambios de calificación legal (por ejemplo, de homicidio agravado a homicidio simple o culposo), reduciendo drásticamente las condenas y salvaguardando su libertad.
El blindaje legal frente a la perpetua exige la verdad
Enfrentar la máxima escala penal del país requiere una defensa técnica hermética, la cual solo puede sostenerse sobre una absoluta transparencia. La relación entre un abogado y su cliente se basa puramente en la confianza, y esta se construye exclusivamente con la verdad.
El relato que el cliente entrega es exactamente el que los abogados tendrán que defender en tribunales. Ocultar detalles, intentar encubrir a terceros o mentirle a su equipo de defensores es equiparable a mentirle a un médico, lo cual arruina el caso indefectiblemente. Solo partiendo de la verdad absoluta el equipo legal puede construir una defensa estratégica, sólida y que logre el mejor resultado posible para neutralizar la prisión perpetua.
























